20081120

Bue-nas no-ches se-ño-ri-ta, man dan dirun dirun dá.



Y siempre veía en canales onda People&Arts o DiscoveryChannel, esos programas con rankings de los parques de diversiones más más del mundo. Y una vez salió uno en no se donde chucha, pero era un lugar muy nada, onda Ginebra, o algún pueblito alemán, y me dieron unas ganas terribles de ir, por qu el juego era como mi juego favorito en ese entonces pero maximizado a muchísimo por ciento. Era una espcie de columpio pero no columpio, y era super tall, entonces parecía que los niños volaban. Esos programas los repietieron mucho una época donde yo me quedaba todo el verano en otra casa, puta que paraíso esa casa: mall todos los fines de semana, internet ilimitado, monitos todo el día, visitas ilimitadas, chocolate escondido por toda la casa. La casa perfecta para cualquier pendejo de 7 o 9 años (no tengo noción de edad), en ésa época. Entonces yo me quedaba hasta tarde viendo el DiscoveryKids, y me acuerdo un día que me cuestioné caleta, por que me acordé que una amiga me dijo que los nerdas no más veían DiscoveryKids, y que onda lo más "in" era ver el etc, o otro canal que no me acuerdo como se llamaba. Pero yo igual los veías todos, solo que incluía el DiscoveryKids. Y También me acuerdo que cuando veía Nickelodeon y empezaban a dar El Príncipe del Rap siempre la cambiaba y ponía otra cosa, me cargaba Will Smith, en esa epoca, por que era negro. Hasta me mamaba los noticiarios del DWTV por que mi tío lo veía en la hora de almuerzo, y yo juraba entender lo que decían. Me acuerdo un verano que fué la cagá, por que me quedé en esa casa y justo en el festival de viña iba a estar A*teens, y ese fin de semana fuí al mall y me compré el cassett con plata que me quedaba de la navidad. En esa época yo no me juntaba mucho con la Cote, por que ella me odiaba, a pesar de que yo la amaba y la idolatraba y todo. Me encantaba ir a los cumpleaños en su casa, por que siempre había mucha gente. Me acuerdo un día, para el cumpleaños del Seba creo, que estábamos jugando con otros pendejos del condominio, después de que la Cote con una amiga inventarán un baile de Hakuna Matata, parece que jugábamos a la pinta, no me acuerdo, pero era una hueá con correr. Yo siempre fuí torpe para correr, jamás lo hice rápido, puta en realidad siempre he sido torpe para muchas otras cosas. Entonces estaba corriendo y sale un perro persioguiéndome. Ví mi muerte ahí mismo. A esa edad yo cacho que sufría de alguna fobia canina o no sé que hueá, por que veía un perro y salía corriendo de miedo. LA hueá es que esos 7 segundos que me demoré en recorrer la calle a la casa se me hicieron eternos, y yo miraba al perro que me perseguía con una cara de odio espantosa, y los otros pendejos riéndose, y yo le pedía ayuda a la Cote, pero no sé que huea que nome pescaba. LA hueá es que nunca corrí tan ran rápido. Entré a la casa y fué un alivio tremendo. Y de ahí toda la familia gritando "Qué te pasó!", "Quien te pegó?", por que tampoco diré que entré haciéndola piola, me gustaba llamar la atención.

Otra historia que también es triste es de cómo dejé de andar en bicicleta. Era super chica, muy chica y muy llorona. Nunca he conocido a una pendeja más llorona que yo. Me regalaron una bicicleta de Chucha, creo, con 4 rueditas. Fuí feliz por una semana hasta que se le salió una rueda. Todos me decían"Ahora tienes que aprender con tres ruedas", pero yo no quería por que me caía siempre, y como pensaba que el fin de la bicicleta era tener 4 ruedas y no 2 o 3, me rendí, por que no sabía que era normal que al principio me cayera. No era mi esencia ser como Freddy Turbina. Nunca más tomé una bicicleta. Pero igual quería alguna hueá parecida, entonces, gracias a tanto llanto, el fin de semana que siguió me llegaron los patines roller.
También me acuerdo cuando el niño que me gustaba, el Alexis Salinas,bien apodado "Poto de gallina" (por el tremendo queque), me sobornó para que no lo acusara de haberme tirado una regla en la cara y cortarme la nariz. Me dijo: Si no me acusas te doy un beso. Tampoco era tan ahueoná en ésa época, y puta, era EL mino del colegio, le dije que sí po, pero al final no sé que hueá que no pasó nada y terminé por acusarlo igual. Si me dolió la hueaita. Hasta hoy tengo la cicatriz en la nariz, pero pasa desapercibida.
Son tristes las historias de la niñez. Hay otra de una pendeja que era amiga mía, y me robó mis lápices FaberCastell PoliChromos (ésa onda, en quinto básico y usando Polichromos la agrandada). Huevié caleta para que me los devolviera. Al final la tonta inventó un tollo muy mula, como de una bruja que le había dicho que me sacara los lápices por que no se qué hueá. Y la muy mala persona dobló la cajita de metal donde venían los lápices. DE ahí nunca la pude cerrar bien. Siempre me robaban los lápices.

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